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Costa Rica

Autoexamen de Mama

La Detección Temprana Salva Vidas

Cuando el cáncer del seno se detecta antes de que se haya esparcido a otras partes del cuerpo, hay un 97% de probabilidades de supervivencia durante cinco años. Pregúntele a su médico a qué edad debe empezar a hacerse mamografías y con qué frecuencia. Si hay historial de cáncer del seno en su familia, consulte pues quizás deba empezar a hacerse el examen aún más joven.

  • Mujeres a partir de los 40 años: Deben empezar a hacerse mamografías anuales, y continuar cada año mientras se conserve en buena salud.
  • Mujeres entre los 20 y 30 años: deben hacerse un examen clínico del seno (CBE por sus siglas en inglés) con un profesional médico, como parte de su examen general de salud, cada 3 años.

Autoexamen del seno (BSE por sus siglas en inglés): Los expertos opinan que es opcional pero recomendable que todas las mujeres se familiaricen con sus cuerpos y estén atentas a cualquier señal de cambio en los senos. El autoexamen es una opción recomendable para mujeres mayores de 20 años. Si nota algún cambio en la salud de sus senos, comuníquese inmediatamente con su médico. Recuerde que los autoexámenes no sustituyen los exámenes periódicos realizados por un médico. Esta es la mejor forma de realizar el autoexamen:

Pasos para realizar el autoexamen

  • De pie, levante el brazo y oprima suavemente con pequeños círculos, usando las yemas de sus dedos.
  • Examine cada seno, la axila y los pezones.
  • Coloque los brazos a los lados, levántelos y busque cuidadosamente cualquier cambio de tamaño, color o textura.
  • Acostada sobre una almohada, examine el seno con movimientos circulares, busque cualquier anomalía en tamaño o forma.

Consulte o contacte a un médico inmediatamente si presenta alguno de estos problemas:

  • Dolor en los pechos que no parezca relacionado con el ciclo menstrual.
  • Cambios en el tamaño del seno, hinchazón, el pezón invertido (como si se hubiera hundido), textura irregular y hoyuelos en la piel del seno.
  • Un bulto duro, una nueva protuberancia o cualquier otro cambio en las mamas.
  • Mamas enrojecidas, calientes o hinchadas.
  • Un flujo o líquido que salga de los pezones.
  • Un bulto en la axila

Para más información sobre cómo reducir el riesgo de cáncer de mama, visite: www.fundeso.or.cr